Jessica Ramos
Fundadora y directora de Baby Bloom
La mamá que creó Baby Bloom y que cuida que cada familia se sienta recibida, escuchada y acompañada.
Jessica dirige el centro; el trabajo terapéutico lo realizan las y los profesionales del equipo.
En Baby Bloom creemos que la infancia es la base de todo. Por eso acompañamos a cada niña y cada niño desde donde está hoy, con un plan pensado para sus necesidades, y caminamos junto a su familia en cada paso.

No partimos de una lista genérica de actividades. Observamos dónde está tu pequeño (a), escuchamos lo que tú has notado y construimos un plan de trabajo personalizado según sus necesidades.
Cada niña y cada niño aprende, se comunica y descubre el mundo a su ritmo. Tomamos en cuenta su etapa de desarrollo, pero no reducimos su proceso a comparaciones ni a una lista rígida de lo que debería estar haciendo.
“Cada cabeza es un mundo. Por eso nuestros planes son personalizados: cada pequeño (a) requiere una atención de acuerdo a sus necesidades.”

Tener dudas no quiere decir que hiciste algo mal. Buscar respuestas y aceptar acompañamiento son decisiones responsables. Lo primero que le decimos a una mamá o un papá que llega con miedo es esto:
“Todo lo que has hecho hasta hoy, lo has hecho excelente. Ahora vamos a trabajar juntos.”
Puedes llegar solo con la sensación de que algo merece atención. Nosotros te ayudamos a comprender lo que has observado.
Partimos de sus habilidades, su etapa de desarrollo y sus necesidades particulares.
Acompañamos al pequeño (a) en sus emociones y también a su familia, en los días buenos y en los que requieren un poco más de apoyo.
“Cuando iniciamos la terapia estábamos llenos de dudas y miedos. Hoy, después de un mes, ver sus avances nos llena de esperanza y orgullo. Ya pide las cosas con palabras; antes parecían imposibles. Su trabajo no solo cambia la vida de mi hijo, cambia la de toda nuestra familia.”
Cada proceso es diferente y los avances dependen de las necesidades y circunstancias de cada pequeño (a).
Siempre he creído que la infancia es la parte fundamental del desarrollo de un ser humano: lo que se construye ahí queda para toda la vida.
Mi historia con el desarrollo infantil empezó de la manera más personal. Antes de que naciera mi hija Amelia, viví una pérdida que me marcó para siempre. Cuando ella llegó, supe que quería darle las mejores herramientas posibles para su desarrollo motor, neurológico, sensorial y social.
Empecé llevándola a natación desde los seis meses, y de ahí nació el sueño de crear un centro de desarrollo infantil para acompañar a otras familias.
Porque hoy muchas familias necesitan apoyo para el desarrollo de sus hijos y merecen un lugar que las reciba sin juicios, con profesionalismo y con amor.
Con el tiempo entendí que lo que ocurre en casa también puede influir en el bienestar y desarrollo de un pequeño (a). Por eso no solo trabajamos con la niña o el niño: escuchamos, orientamos y acompañamos también a su familia.
Lo que me confirma todos los días que vale la pena son las cosas pequeñas: cada sonrisa, cada gesto de gratitud y cada logro, por mínimo que parezca. Eso nos llena el corazón a todo el equipo.
“No tengas miedo. Estamos aquí para ayudarte. Te entiendo.”

Escuchamos tus dudas y lo que sucede en la vida diaria.
Observamos cómo se comunica, juega e interactúa.
Te ayudamos a comprender lo que observamos, con claridad y sin lenguaje complicado.
Definimos contigo los objetivos de acuerdo con sus necesidades.
Te damos herramientas para acompañar el proceso también en casa.
Revisamos avances y ajustamos el plan conforme el proceso continúa.
El proceso puede variar según las necesidades de cada pequeño (a) y el servicio.
“Desde la primera semana noté cambios, especialmente en la alimentación: empezó a probar y comer alimentos que antes ni podía ver. Avanzó mucho también en la concentración y la motricidad.”
Cada proceso es diferente y los avances dependen de las necesidades y circunstancias de cada pequeño (a).
El conocimiento profesional es importante, pero también lo es saber escuchar, explicar y construir confianza con cada familia.
Nuestro equipo reúne formación en psicología, educación física, neurodesarrollo infantil y terapia especializada, además de maestras y maestros de natación y coordinación.
Fundadora y directora de Baby Bloom
La mamá que creó Baby Bloom y que cuida que cada familia se sienta recibida, escuchada y acompañada.
Jessica dirige el centro; el trabajo terapéutico lo realizan las y los profesionales del equipo.
Coordinación terapéutica
Licenciada en Educación Física, especialista en análisis y abordaje terapéutico del TEA (Trastorno del Espectro Autista), estimulación temprana, atención temprana y neurodesarrollo infantil.
Nuestro equipo está formado por profesionales de psicología, educación física, neurodesarrollo infantil, terapia especializada y natación, que diseñan y acompañan cada plan de trabajo.
Sabemos que dejar a tu pequeño (a) en buenas manos lo es todo. Por eso nuestro centro cuenta con profesionales calificados y en constante capacitación, circuito cerrado de vigilancia y un espacio cómodo donde puedes quedarte a esperar.
Trabajamos siempre con transparencia: te compartimos el plan de trabajo y cómo vamos avanzando, paso a paso.
“Llegó con berrinches frecuentes y vocabulario escaso. Hoy, después de algunos meses, mejoró su comportamiento, socializa más y maneja mejor sus emociones. Los recomiendo ampliamente.”
Cada proceso es diferente y los avances dependen de las necesidades y circunstancias de cada pequeño (a).
No necesitas decidir hoy qué terapia necesita ni llegar con un diagnóstico. Puedes empezar contándonos qué has observado y qué te preocupa.
El primer paso es una conversación, sin compromiso.
Mateo 19:14
“Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.”